“Los datos de los europeos se beneficiarán de elevados estándares de privacidad cuando se transfieren a Japón. Nuestras empresas también se beneficiarán de acceso privilegiado a un mercado de 127 millones de consumidores. Invertir en privacidad da resultados”, dijo en un comunicado la comisaria europea de Justicia, Vera Jourová.

Los estándares europeos aplicados en Japón conllevarán que los datos solo se procesarán con el objetivo por el cual se transfirieron desde la UE salvo consentimiento expreso de su propietario, durante el tiempo estrictamente necesario y bajo las medidas apropiadas de seguridad.

Además, se aplican medidas adicionales para proteger datos sensibles, como los que revelan enfermedades, opiniones políticas o la orientación sexual.

Antes de la entrada en vigor de la decisión, Japón puso en marcha “salvaguardias adicionales” para cumplir con los estándares europeos, como un conjunto de normas para reforzar la protección de datos sensibles o las condiciones bajo las que datos de europeos pueden transferirse desde Japón a otro país.

Fuente: El diario